Donald Trump tiene una idea fija con Groenlandia y parecer cada vez más decidido a concretarla a cualquier costo. En un día que podría resultar crucial para el futuro de este territorio semiautónomo que depende de Dinamarca, el presidente norteamericano se anticipó unas horas a una reunión de alto voltaje en la Casa Blanca con un mensaje en el que insistió sobre la “necesidad” de Estados Unidos de tomar el control de la isla y que recalentó la pulseada con sus aliados europeos y de la OTAN.
“Estados Unidos necesita Groenlandia por motivos de seguridad nacional. Es vital para la Cúpula Dorada que estamos construyendo. La OTAN debería liderar el camino para que la consigamos. ¡Si no lo hacemos nosotros, lo harán Rusia o China, y eso no va a suceder!“, escribió esta mañana Trump en su red Truth Social, en medio de la expectativa en Washington por la reunión que sostendrán hoy el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, con el canciller danés, Lars Løkke Rasmussen, y la jefa de la diplomacia groenlandesa, Vivian Motzfeldt.
“Militarmente, sin el vasto poder de Estados Unidos, gran parte del cual construí durante mi primer mandato y que ahora estoy llevando a un nivel nuevo y aún más alto, la OTAN no sería una fuerza ni un elemento disuasorio eficaz, ¡ni de lejos! Ellos lo saben, y yo también. La OTAN se vuelve mucho más formidable y eficaz con Groenlandia en manos de Estados Unidos. Cualquier otra opción es inaceptable“, ahondó el líder republicano en su mensaje, que se sumó a una catarata de advertencias en los últimos meses sobre sus intenciones de tomar el territorio semiautónomo en el Ártico.
El debate sobre el futuro de Groenlandia se instalará esta mañana en la Casa Blanca, con una reunión a puertas cerradas que, según temen algunos dirigentes europeos, podría agravar aún más la división transatlántica que amenaza con desestabilizar la alianza de la OTAN ante las crecientes ambiciones de Trump.

Los diplomáticos de Dinamarca y Groenlandia habían solicitado la semana pasada una reunión con Rubio, a la que luego se sumó Vance, según informaron funcionarios daneses. Rasmussen dijo que su pedido tenía la expectativa de “aclarar algunos malentendidos” con el gobierno norteamericano, aunque la decisión de trasladar la reunión a la Casa Blanca -en vez del Departamento de Estado- y sumar al vicepresidente elevó su peso político.
Los voceros de la Casa Blanca y del Departamento de Estado se negaron a comentar sobre estas preocupaciones o a ofrecer más detalles sobre lo que la administración Trump espera lograr con la reunión. Sin embargo, el posteo del presidente esta mañana fue visto como un anticipo de los temas y el tono que habrá sobre la mesa.
Algunos funcionarios europeos, que esperaban que la reunión sirviera para obtener aclaraciones de Rubio sobre la política de la Casa Blanca hacia Groenlandia, expresaron su inquietud antes de las conversaciones, debido a la participación prevista de Vance. En el pasado el vicepresidente ha mostrado un discurso crítico con los aliados tradicionales de Estados Unidos, incluidos los de la OTAN.

