ASHINGTON.- Una insólita promesa de un pago de US$5000 a cada adulto norteamericano en caso de que los republicanos retengan ambas cámaras del Congreso; una acérrima defensa de su decisión de lanzar la guerra contra Irán; los habituales dardos contra “la izquierda radical y comunistas” de la oposición demócrata, y un intento de inyectar optimismo sobre el rumbo económico de Estados Unidos de cara a las cruciales elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre.
En la primera noche de la inédita convención republicana para comicios legislativos, en el American Airlines Center de Dallas, el presidente Donald Trump desplegó todo su repertorio durante una hora y 45 minutos para apuntalar a los candidatos de su partido en sus batallas por escaños en el Senado y la Cámara de Representantes, e incluso instó a sus simpatizantes a “fingir” que él mismo está en las boletas electorales, en una arenga para que vayan a votar.
Cuando transcurría cerca de una hora de su presencia en el escenario del estadio -que registraba algunos claros- , Trump anunció lo que describió como la mejor parte del discurso: prometió otorgar US$5000 a cada adulto norteamericano si los republicanos conservaran el control de las dos cámaras del Congreso en noviembre, en momentos en que los sondeos anticipan un avance demócrata que complicaría el segundo tramo de la gestión del mandatario.
“Dado que nos ha ido tan bien, y que nuestro país está generando tantos ingresos, solo yo puedo hacerles esta promesa. Y aquí está: si los republicanos ganan ambas cámaras, gracias a nuestro tremendo éxito económico, ya que nunca en la historia habíamos vivido algo así, otorgaré un dividendo de 5000 dólares a cada ciudadano adulto de Estados Unidos”, anunció.

