El virus se conoce como MERS-CoV y surgió en 2012 en Arabia Saudita, país muy próximo a Qatar. Los investigares de la enfermedad suponen que fue transmitido por los murciélagos quienes se lo habrían pasado a los camellos del desierto de la península arábiga.
La enfermedad ya ha afectado a varios jugadores de la Selección de Francia, de cara a la gran final contra Argentina: Kingsley Coman, Dayot Upamecano y Adrien Rabiot.
El Ministerio de Salud Pública de Qatar advirtió especialmente a las personas con enfermedades crónicas o con trastornos de inmunodeficiencia, para que se adhieran a las medidas de higiene pública. E<
Esto incluye lavarse las manos regularmente con agua y jabón, usar desinfectantes para las manos, así como evitar el contacto cercano con los camellos y acudir al médico cuando se experimenten síntomas de fiebre, tos, dolor de garganta o dificultad para respirar.
Los humanos pueden contagiarse de este virus y, pese a que hace años de su aparición, no existe ninguna vacuna ni tratamiento. La mayoría de personas que se han contagiado eran de Oriente Próximo, aunque también ha habido casos en los últimos años en Europa, Asia o África. Todos ellos, eso sí, eran de gente que había visitado antes esa región.
Por esta enfermedad algunos países están recomendando que quienes vayan al Mundial que no hagan los típicos paseos en camello o dromedario en Qatar, algo muy habitual.
“Los fans deben mantenerse alejados de los camellos en Qatar. Ese es el consejo de sentido común para reducir el riesgo de contraer el virus. Es un virus desagradable, mucho más letal que el Covid-19, con una tasa de mortalidad muy alta y actualmente no existe una vacuna efectiva”, dijo Paul Hunter, profesor de la Universidad de East Anglia, en declaraciones al diario británico ‘The Sun’.

