La sorpresa apareció cuando Universidad Católica fue más allá del círculo central. La acción sucedió a los 35 minutos y terminó en gol de Clemente Montes. El volante apareció por la izquierda, le pegó a la pelota con el pie derecho, e ingresó luego de desviarse en Pellegrino.
El festejo visitante hizo explotar la paciencia de los hinchas, que empezaron a exigirle a los jugadores mayor entrega desde todos los aspectos. Las noticias que llegaban desde Belo Horizonte, encima, no eran positivas, ya que los brasileños estaban ganando y a Boca sólo le servía el triunfo para poder clasificar a los octavos de final.
El conjunto de Ubeda salió más decidido a jugar el segundo tiempo, y a pesar de que no le sobraba juego colectivo, al menos acorraló al rival cerca de su área. El entrenador de Boca hizo ingresar a Velasco por el español Herrera, y Zeballos se ubicó sobre la derecha. Este último era el único que provocaba desequilibrio cada vez que intervenía. El que no podía recibir la pelota con espacio para maniobrar era Giménez.

