Una lata de refresco dietético contiene aproximadamente 185 miligramos de aspartamo. Una persona de 68 kg, por ejemplo, tendría que beber más de 18 latas de refresco al día para exceder la ingesta diaria de la FDA. Alternativamente, necesitarían casi 15 latas para superar la recomendación de la EFSA.
Sin embargo, las personas que tienen una afección llamada fenilcetonuria no deben tomar aspartamo. Aquellos que toman medicamentos para la esquizofrenia también deben evitarlo.
Los activistas contra el aspartamo afirman que existe un vínculo entre el producto y una multitud de dolencias, que incluyen:
– Cáncer
– Convulsiones
– Dolores de cabeza
– Depresión
– Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)
– Mareos
– Aumento de peso
– Defectos de nacimiento
– Lupus
– Enfermedad de Alzheimer
– Esclerosis múltiple (MS)
La investigación está en curso para confirmar o invalidar las conexiones entre estas dolencias y el aspartamo, pero actualmente todavía no hay resultados convincentes en los estudios.

