Durante el domingo se conoció la decisión de Patricia Bullrich de recurrir a la DEA para que detenga al presidente de Venezuela en su ingreso al país y además surgieron críticas directas ante la inacción de los organismos de DD.HH. frente a la llegada del dictador. Algunas versiones aseguran que Maduro ya estaría en vuelo y podría arriba a la Argentina en la madrugada del lunes.
Miguel Ángel Pichetto fue uno de los que se expresó sobre el rol de los organismos. «No me sorprende para nada, son parte del problema y de la falta de debate. Se han convertido en un sector de reivindicación de derechos humanos faccioso. Lo que importa es siempre mirar hacia atrás, hacia los ’70, sin proyectar para nada el futuro de la Argentina, con los Derechos Humanos en su conjunto», opinó el auditor general y referente de Juntos por el Cambio, en diálogo con Radio Rivadavia.
Consultado por Clarín, el titular de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, dijo: «Es un silencio que duele y preocupa. Las violaciones de derechos humanos en Venezuela, Cuba y Nicaragua son graves. Es un retroceso en nuestra historia en materia de DDHH», sostuvo, añadiendo a la lista de invitados por el Gobierno a la cumbre de la Celac a líderes de gobiernos dictatoriales, como Miguel Díaz Canel de Cuba y Daniel Ortega de Nicaragua.
El presidente de la UCR, Gerardo Morales, ante la pregunta de este diario, expresó su cuestionamiento a la «repudiable actitud de estos organismos politizados y alejados de su verdadero rol de garantes de los derechos humanos». El gobernador de Jujuy agregó: «Es otro de los retrocesos culturales impuestos por el relato kirchnerista en las dos últimas décadas».

