La emoción de Hugo Ibarra, el técnico campeón

Hugo Ibarra agarró un fierro caliente, calmó las aguas de un vestuario que había quedado convulsionado por los golpes deportivos y, un par de meses después, encarriló a Boca para conseguir el título en la Liga Profesional. «Ganó el mejor, es una mística que hemos logrado de a poquito», resumió apenas consumado el empate ante Independiente y el triunfo de River sobre Racing en Avellaneda.

El ‘Negro’, que estaba tranquilo en la Reserva -que también terminó siendo campeona 72 horas antes ante el ‘Rojo’ pero como visitante, asumió el compromiso que le pidió el Consejo de Fútbol, encabezado por Juan Román Riquelme, tras la salida de Sebastián Battaglia, empujado por la dura eliminación en octavos de final de la Copa Libertadores.
«Nosotros teníamos que hacer nuestro trabajo, teníamos que pensar en nosotros», opinó acerca de una última fecha que estuvo repleta de morbo durante la semana, pero que reivindicó a los futbolistas de los cuatro equipos que ingresaron dentro de la cancha para jugar, ni más ni menos, que un partido de fútbol.
Ibarra fue a lo simple. Empezó desde el inicio un manual de entrenador que absorbió de Carlos Bianchi, el entrenador más importante de la historia del ‘Xeneize’. Al ‘Virrey’, más allá de lo que pasaba dentro de la cancha, se le destacó siempre la gestión humana en el vestuario.
El debut del ‘Negro’ fue contra San Lorenzo, un partido que Boca jugó muy mal y tuvo aquel festejo de Marcos Rojo con Carlos Izquierdoz, que fue el fusible que saltó dentro del plantel y siguió su carrera en España.
También se fue Eduardo Salvio. Se lesionaron Sebastián Villa, Exequiel Zeballos y Marcos Rojo. Se pelearon en el túnel de la cancha de Racing Carlos Zambrano y Darío Benedetto.
Entonces ahí tuvo que gestionar el vestuario. «Quise tratar de guiarlos, como jugador también he pasado momentos difíciles en este club, esa era mi función. Al principio había que trabajar en lo anímico, a partir de ahí fue todo el resto», confesó en declaraciones televisivas.
En total, desde ese momento, fueron 22 partidos al frente del plantel (14 ganados, 4 empatados y 4 perdidos) entre Liga Profesional (20) y Copa Argentina (2), donde todavía tiene chances de sumar otra estrella al estar en semifinales.
De toda la historia, es el segundo entrenador campeón con Boca en menos cantidad de partidos. ¿El primero? Jorge Habegger, en 10 encuentros oficiales, levantó la Copa Nicolás Leoz, en 1993.

(Clarín)

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