Estados Unidos formalizó este viernes ante la Justicia de ese país el apoyo a la Argentina en la causa YPF. La decisión -que había sido adelantada por LA NACION– se efectivizó a través de un amicus curiae presentado por la madrugada ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York.
Este respaldo de la administración de Donald Trump, que llega luego de que obligaran al país a entregar 51% de las acciones de la compañía, se suma a otro que el Departamento de Justicia ya había expresado en noviembre de 2024, cuando gobernaba Joe Biden y se presentó una declaración ante la jueza Loretta Preska en defensa de la posición local, que es contraria a ceder la participación en la petrolera.
“El Tribunal debería suspender la orden de transferencia [de las acciones] a la espera de la resolución definitiva de la apelación de la Argentina”, pidieron desde el gobierno de Estados Unidos en el documento, al que accedió este medio.

Por su parte, en la Casa Rosada esta mañana celebraban el espaldarazo. “La situación cambió. El gobierno del presidente Milei logró que, en menos de un año y bajo dos administraciones diferentes (Biden y Trump), el Departamento de Justicia de los Estados Unidos apoye la posición argentina en esta causa”, celebraron en Balcarce 50 y hablaron de un «hecho significativo» para el país. “Refleja una política exterior coherente y clara, orientada a la defensa del interés nacional, y que también demuestra la seriedad de las presentaciones y la solidez de los argumentos jurídicos del Estado argentino”, dijeron.
Los motivos
En este amicus curiae de nueve páginas, el Departamento de Justicia enumeró los motivos por los que está en contra del fallo de Preska de primera instancia, que obliga a que la Argentina entregue las acciones.
Como punto principal, el descargo se referenció en la necesidad de una correcta aplicación de los principios de inmunidad soberana extranjera en virtud de una ley que regula esta cuestión, sancionada en Estados Unidos en 1976 (la FSIA), y del derecho de usos y costumbres federal de ese país.
“Estos asuntos pueden tener ramificaciones significativas para las relaciones exteriores de Estados Unidos, y afectar el trato recíproco de Estados Unidos y sus bienes en los tribunales de otras naciones”, señalaron desde el Departamento de Justicia y dijeron: “El gobierno [de Trump] presenta este memorando como amicus curiae en apoyo de la solicitud de la Argentina de una suspensión pendiente de apelación para permitir una presentación ordenada y una resolución adecuada de estas importantes cuestiones».

