En menos de una semana, la relación entre el presidente Javier Milei y su vice, Victoria Villarruel, volvió a mostrar importantes fisuras, en medio de una fuerte interna de La Libertad Avanza que se cristalizó en ambas Cámaras del Congreso, donde el Gobierno intenta imponer su agenda legislativa, por el momento sin mucho éxito.
A lo largo de los últimos días, hubo pases de factura cruzados entre la Casa Rosada y el Senado por la responsabilidad sobre las derrotas parlamentarias del oficialismo, que no logró ni que sus propios integrantes se alineen a la hora de votar.
El conflicto entre los distintos sectores libertarios terminó de explotar en la última reunión del bloque de diputados, en el que la mendocina Lourdes Arrieta, que hasta hace poco respondía políticamente a Karina Milei, discutió a los gritos con su compañero de espacio Nicolás Mayoraz, al que ahora analiza denunciar por agresión y violencia de género.
Todo surgió luego de que la dirigente, junto a Rocío Bonacci, también miembro de esta bancada, fueran cuestionadas por el resto de LLA porque habrían posibilitado el quórum este miércoles para que se trate el Decreto de Necesidad y Urgencia 565/2024, que aumentó los fondos reservados destinados al funcionamiento de la SIDE, una medida que Santiago Caputo estaba muy interesado en que sea aprobada.

