El Gobierno trabaja a contrarreloj para afianzar los últimos cinco votos que lo separan de una victoria. Javier Milei vetó la ley de financiamiento universitario sancionada por el Congreso y necesita de un tercio de los presentes en el recinto de Diputados para sostenerlo. El apoyo que Mauricio Macri le proporcionó al jefe de Estado fue decisivo, pero insuficiente: para evitar un revés, el oficialismo todavía bucea en un mar de 10 legisladores que en su mayoría responden a gobernadores que la Casa Rosada trata de seducir. La sesión está convocada para hoy, a las 11.
Las estimaciones indican que hay 81 votos a favor de la voluntad presidencial, 161 en contra, cinco ausencias y 10 en duda. Es decir, el Gobierno todavía no cuenta con la garantía del éxito, como tampoco la oposición. Ambos bandos se encaminan a una sesión incierta donde las ausencias y abstenciones serán determinantes para definir el resultado.
En las vísperas de la discusión en el recinto, hubo cuatro definiciones que ajustaron aún más el marcador. Las dos diputadas del gobernador sanjuanino, Marcelo Orrego, y el legislador rionegrino que responde al mandatario provincial, Alberto Weretilneck, dejaron entrever en la noche del martes que rechazarían el veto presidencial. En tanto, la cordobesa Alejandra Torres, aliada de Martín Llaryora, anunció que se ausentará de la votación por cuestiones de salud. Un golpe para quienes buscan insistir con la ley dado su manifiesto apoyo al presupuesto universitario.
En el bloque UCR, Martín Arjol -uno de los cinco radicales conversos- se pronunció a favor del veto y Francisco Monti se mostró en duda. Hasta ayer, el catamarqueño se inclinaba por la insistencia de la ley.
En las pocas horas que restan para la sesión, todas las miradas están puestas en los 10 diputados que aun no tomaron partido. Allí se encuentran tres tucumanos del bloque Independencia que responden a Osvaldo Jaldo; tres misioneros que esperan las órdenes del mandatario provincial Hugo Passalacqua y su jefe político Carlos Rovira; y un diputado aliado a Rogelio Frigerio, de Entre Ríos.
Sueltos, sin ninguna dependencia con un oficialismo provincial, se cuentan en el grupo de los “indecisos” a la exoficialista Lourdes Arrieta y dos radicales: Pablo Cervi, que conformó el compendio de “87 héroes” que apoyaron el veto previsional, y Monti.
“Estamos esperando que nos llame Rovira para definir qué hacer”, confió a LA NACION uno de los tres misioneros que para el cierre de esta nota no se había pronunciado sobre el veto de Milei. El resto permaneció en silencio.
“Tiene media mano y un poquito más en favor de rechazar el veto presidencial”, indicaron a LA NACION allegados de Arrieta, quien en agosto pegó el portazo de La Libertad Avanza. Aseguraron que, a diferencia de la posición que tomó respecto del veto previsional, cuando se abstuvo de pronunciarse, esta vez se pronunciará por sí o por no.

