Esta tarde, a las 18:30, la junta electoral del PJ Nacional empezará a darle forma a la elección que protagonizarán Cristina Kirchner y Ricardo Quintela el 17 de noviembre. Cuando faltan 23 días, para que se lleven adelante los comicios, la discusión interna está centrada en la organización, la logística, la financiación y los centros de votación.
Desde que se presentaron las listas, en el quintelismo expresaron su disconformidad con la organización de la elección. “Hace meses saben que hay una elección y no coordinaron nada”, se quejaron cerca del Gobernador, poniendo el foco en la junta electoral, que preside el formoseño Armando Cabrera, un afil de Gildo Insfrán.
Es por eso que las acusaciones atraviesan al órgano partidario y llegan hasta el campamento kirchnerista, ya que aseguran que, en su mayoría, los dirigentes que componen la junta responden al mundo K. “En términos de tiempo, no hay forma de hacer esta elección bien. Salvo que quieran entregarle el partido a Cristina. Tal vez quieren eso”, sentenciaron en el espacio del riojano.
Desde el Instituto Patria se desmarcaron de las acusaciones. “Es una mentira que la junta electoral está copada por el kirchnerismo. Incluso fuimos nosotros los que pedimos flexibilizaciones para que acepten la lista de Quintela”, advirtieron. La referencia tiene que ver con la solicitud de Cristina Kirchner para que la junta acepte la lista rival más allá de una serie de irregularidades marcadas por sus apoderados. Fue un centro envenenado.

