La justicia penal desestimó una denuncia que la conductora Wanda Nara inició con Alexander Caniggia, hijo del exfutbolista de la selección argentina Claudio Paul Caniggia, por calumnias e injurias por una serie de mensajes que publicó en sus redes sociales en los que llamó a la mujer como “grasa, cabeza, tilinga y gato acomodado”.
La jueza del Tribunal Oral Criminal 5 Cinthia Oberlander rechazó la denuncia porque entendió que Nara es una figura pública y, por lo tanto, está sometida a la crítica y exposición que ella misma hace de su vida. Todo en base a precedentes judiciales que se pronunciaron de la misma manera.
Canniggia publicó en las últimas semanas una serie de mensajes en sus cuentas de las redes sociales Instagram y X en los que dijo: “Yo voy a opinar porque sé de lo que hablo. El gato callejero llora”; “Si el gato callejero y el mono tuvieran un hijo seguro sería varón (…) gordito como la madre y feo como el padre», entre otros.
Nara consideró que esos mensajes dañan su imagen y su desempeño profesional como modelo, influencer y conductora, y también agravian su condición de mujer y madre. Por eso presentó una querella penal por los delitos de calumnias e injurias contra Canniggia.
En su resolución a la que accedió Infobae, la jueza Oberlander rechazó la denuncia. Explicó que la ley establece que no son calumnias e injurias “las expresiones referidas a asuntos de interés público o las que no sean asertivas” ni “los calificativos lesivos del honor cuando guardasen relación con un asunto de interés público”. Se trató de una reforma legislativa de 2009 tras fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre libertad de expresión.
La magistrada explicó que figura pública no solo son funcionarios del Estado y que los temas de interés público no se limitan a cuestiones institucionales o actos de gobierno.

