Al menos 124 detenidos y 46 heridos, uno de gravedad, hubo en la autodenominada marcha por los jubilados en el Congreso, después de los enfrentamientos entre los barrabravas presentes, los dirigentes de izquierda y la militancia kirchnerista con las fuerzas de Seguridad.
La manifestación, que no fue masiva pero sí muy violenta, arrancó después del mediodía y terminó con desmanes y destrozos provocados por los asistentes, a los que la Policía Federal intentó dispersar con balas de goma, camiones hidrantes y gas pimienta.
Los destrozos en la zona del Congreso fueron enormes: 30 volquetes (valuados en 3.400 dólares cada uno según informó la Ciudad) que fueron dado vueltas e incendiados, al igual que dos patrulleros (cotizados en US$ 55.000 cada uno), el más impactante, en la intersección de Avenida de Mayo y Santiago del Estero.

