Faltando minutos para las 16, el jefe de una de las cinco fuerzas federales se acercó a uno de los vallados que separaba del Congreso de la Nación a los primeros manifestantes que llegaron a la plaza para protestar junto a los jubilados. Estaba sorprendido por la poca gente que había: “O nos estamos perdiendo de algo, o nos quieren hacer quedar como boludos”, dijo ante Infobae.
Ya entrada la tarde llegaron el grueso de las columnas: sindicatos, organizaciones sociales, agrupaciones políticas y grupos de jubilados volvieron a marchar. Entre los carteles que llevaron los manifestantes se repitieron una y otra vez tres nombres: Pablo Grillo, Patricia Bullrich y Javier Milei.
A lo largo de toda la manifestación se notó la presencia de adultos mayores. La represión de la última protesta no los desalentó a salir nuevamente. “Vengo desde Ensenada, me tomo el tren y dos colectivos. Muchas veces vi a la Policía tirando gas, vi como a la gente la arrastraban por el piso. Esto no nos hace bien a la salud, pero no damos más. Me sacaron medicamentos, vas al PAMI y es un desastre. Yo gano 340.000 pesos”, contó Silvia, de 79 años, quien protestó pegada a la valla durante varias horas.
Algunos metros detrás de ella había una parrilla, de las que están siempre en las manifestaciones. El choripán y la hamburguesa se vendieron a 7.000 pesos. Con los haberes que percibe en un mes, Silvia se podría haber comprado 48 sanguches: algo así como dos comidas la primera quincena y una en la segunda, si no tuviera otros gastos.
Antes de que cayera el sol empezó la desconcentración de la marcha. Primero se fueron los sindicatos y luego las organizaciones sociales. Las agrupaciones de izquierda llegaron primeras y se fueron últimas. En la plaza quedó un centenar de personas. En el aire se notaba el cambio de un miércoles a otro: no hubo escopetazos, contenedores de basura quemados o escombros usados como proyectiles contra la Policía.
Apenas se vieron algunas corridas y episodios aislados. Echaron de la manifestación a un youtuber señalado como libertario por su look “Peluca Milei” y le pegaron a algunos presuntos infiltrados que estaban demasiado efusivos, pero no mucho más.

