La dramática escalada bélica entre Israel e Irán que ha inflamado las tensiones en Medio Oriente se metió de lleno en la cumbre de los líderes del Grupo de los Siete (G-7) que empezó este lunes en Canadá, con todas las miradas puestas sobre el presidente norteamericano, Donald Trump, que llamó a evacuar Teherán “de inmediato”, preludio de una potencial ofensiva devastadora de Tel Aviv.
“Irán debería haber firmado el acuerdo que les pedí. ¡Qué vergüenza y qué desperdicio de vidas humanas! En pocas palabras: ¡IRÁN NO PUEDE TENER UN ARMA NUCLEAR! ¡Lo he dicho una y otra vez! ¡Todos deberían evacuar Teherán de inmediato!“, escribió el mandatario en su red Truth Social. En la capital iraní viven cerca de 9,5 millones de personas.
Trump abandonó la cumbre del G-7 antes de lo previsto y regresó a Washington durante la noche del lunes “para poder atender muchos asuntos importantes”, según la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt. En un principio, el mandatario tenía previsto permanecer en Canadá hasta última hora del martes.
Durante el vuelo de regreso a la capital norteamericana, Trump advirtió a Irán que no atacara activos estadounidenses. “Seremos tan duros que no se les dará ninguna oportunidad”, dijo en el Air Force One. El presidente afirmó que Irán sabe que “no debe tocar a nuestras tropas”, y añadió que está considerando enviar al vicepresidente JD Vance y al enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff, a reunirse con las autoridades iraníes, pero que “depende de lo que suceda a mi regreso”. Posteriormente, declaró: “No estoy muy de humor para negociar” con Irán.

