En su debut en Wimbledon, Novak Djokovic (6°) superó al francés Alexandre Muller (41°) por 6-1, 6-7(7), 6-2 y 6-2, en un partido que tuvo mucho sufrimiento. El serbio, que arrancó sólido y se llevó con autoridad el primer set, terminó pidiendo asistencia médica y atravesando un momento físico límite que casi lo deja afuera del torneo. El encuentro se jugó bajo un calor agobiante.
Tras la victoria, Djokovic fue sincero en conferencia de prensa y no ocultó su malestar: «Obviamente me alegra haber ganado, pero estoy destrozado ahora mismo. Pasé de sentirme en mi mejor nivel en el primer set, con muchas chances de quiebre en el segundo… a estar peor que en mucho tiempo», confesó.
Durante el tercer set, el serbio pidió atención médica y tomó medicación para calmar un fuerte malestar estomacal. «Tuve problemas estomacales. Me quedé sin energía. Simplemente intenté sobrevivir en la cancha durante bastante tiempo», explicó.
«Después de un tiempo, la energía regresó y pude volver a jugar desde el fondo, como en el primer set. Reconozco el mérito de Alex por llevarse el segundo set, pero creo que debo estar contento con mi rendimiento, sobre todo por cómo saqué», concluyó el serbio.

