La pelea retórica entre Donald Trump y Luiz Inacio Lula da Silva, que había escalado en los últimos días en medio de las amenazas tarifarias del presidente republicano, quebró una barrera este miércoles y derivó en una pelea abierta entre dos pesos pesados del continente, con la imposición por parte del magnate de una tarifa de 50% a todas las importaciones brasileñas.
Lula no se quedó atrás y reaccionó con un largo posteo en X, en el que afirmó que “cualquier medida de elevación unilateral de tarifas será respondida a la luz de la Ley de Reciprocidad Económica brasileña”.
“Brasil no ha sido bueno para nosotros, no ha sido bueno en absoluto”, había advertido este miércoles Trump al ser consultado sobre el alcance de sus aranceles al país sudamericano. Horas después, confirmó la cifra que se empezará a aplicar desde el 1° de agosto en una dura carta que le envió a Lula, en la que criticó el proceso judicial que enfrenta el expresidente Jair Bolsonaro. Como consecuencia de los gravámenes -lo más altos anunciados hasta ahora por Trump en su ronda de misivas-, el real brasileño se depreció cerca de 2% respecto al dólar.
En su carta a Lula, Trump volvió a defender a su aliado Bolsonaro y reiteró que es blanco de una “caza de brujas”, una acusación que ya había abierto un fuerte cruce diplomático con el gobierno brasileño en las últimas horas.

