Con 61 años recién cumplidos y la sobriedad que a veces aporta el paso del tiempo, Mario Pergolini regresó este lunes a la TV, a pesar que de hasta no hace mucho decía que estaba muerta. Hombre del medio, figura clave de la pantalla -principalmente de los ‘90-, creador de ese hit inoxidable que fue Caiga quien caiga, reapareció este 14 de julio a la noche por El Trece con Otro día perdido. Se lo vio menos rebelde, pero aferrado a algunas dosis de irreverencia, sello de autor.
El ciclo arrancó seis minutos después de lo previsto -anunciado para ir de lunes a viernes a las 22.30-, con un Pergolini parado en el centro del estudio, con sus dos nuevos coequipers (ya no cuenta más con Eduardo de la Puente y Juan Di Natale, sus pilares de CQC), Agustín Aristarán -aunque el conductor lo haya nombrado como Aristarain, como si fuera algo del cineasta- y la comediante Laila Roth, afilada para el humor cortito y al pie. Tal vez sea ella (exitosa standapera) la joyita a descubrir masivamente en este programa.
Cómo si se tratara del regreso de un ídolo a las canchas de fútbol, fue recibido por la tribuna al grito de ‘Olé, olé, olé, Marió, Marió’.
Curiosamente, así también fue vitoreado Marcelo Polino, invitado para explicar el Wandagate (muy claro no quedó, de todas maneras). Producción de Pergolini, Diego Guebel y Alejandro Borensztein para El Trece, ODP (no suena tan bien como CQC, por cierto) se enmarca en los límites de un late night show y cada tanto se anima a correrlos.

