La Libertad Avanza definió a todos los candidatos que competirán en las elecciones de octubre. Se trata de una decisión que excede al hecho de pensar solo a quienes integrarán el Congreso Nacional a partir del recambio legislativo, sino que permite inferir los primeros pasos que comenzarán a moldear la nueva composición del Poder Ejecutivo, todo en función de quiénes fueron postulados y quiénes fueron sostenidos en la gestión.
Los únicos dos integrantes de la plana mayor del Gobierno que fueron candidateados fueron los ministros Luis Petri (Defensa) y Patricia Bullrich (Seguridad Nacional). Ambos ingresaron al Gobierno por gestión de Javier Milei, quien les dio un lugar privilegiado en el armado del Gabinete en agradecimiento por haber sido los primeros en apoyarlo luego de las elecciones generales. Ellos dos habían integrado la fórmula de Juntos por el Cambio en las presidenciales.
Ambos irán como cabezas de lista en sus distritos. Petri para la boleta a diputados nacionales por Mendoza y Bullrich para la del Senado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los dos tienen niveles de conocimiento altísimo y buenos márgenes de imagen positiva como para aspirar a gobernar sus distritos dentro de los próximos dos años.
El caso de la ministra de Seguridad era más esperado y se anticipaba desde hace tiempo. Los libertarios consideraban que tenían que apostar una carta fuerte en el segundo distrito que más cargos disputa en todo el país. Bullrich espera abandonar su cargo el día antes de asumir como senadora nacional, pero todavía no se define quién será la persona que la suceda. En el Gobierno indican que la marca registrada que Bullrich le imprimió a su gestión debería seguir manteniéndose. ”Pato” impulsa que se quede su segunda, Alejandra Monteoliva, pero es probable que no termine quedando y sea alguien externo.
Es que si así fuera, la expresidenciable mantendría un doble comando entre el Senado y su Ministerio. Para muchos, eso redundaría en un poder inusitado, más que nada, porque varios de sus futuros colegas en la Cámara Alta aceptan que en la próxima votación de autoridades sea erigida como presidente provisional del Senado, la segunda en la línea de sucesión presidencial. “Sería lógico”, indica uno de sus inminentes compañeros. En la Casa Rosada también comparten con esta visión. “Va a poner orden en el Senado”, ratifican, marcando que será la garante de Milei en ese ámbito, en detrimento de la vicepresidenta Victoria Villarruel. La quieren combatir y desgastar desde adentro, marcan.

