Las críticas de Máximo Kirchner a Axel Kicillof, realizadas el jueves de la semana pasada en un acto en Quilmes, pero que se conocieron el lunes en un video que se viralizó rápidamente, generaron sorpresa y malestar en el PJ Bonaerense, donde gran parte de la dirigencia no entiende el accionar del líder de La Cámpora.
El enojo que corre por las arterias peronistas tiene que ver con el momento de las declaraciones, más que con el contenido. Fueron realizadas en el medio de la campaña electoral y pocos días después de que el gobierno nacional quedara envuelto en un escándalo por los audios del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, en los que denuncia un sistema de coimas en el que estaría involucrado el organismo estatal y la droguería Suizo Argentina.
“Hace un año, en un acto que hacía en la ciudad de La Plata me decían ‘qué linda está la ciudad de La Plata’.Ojalá el gobernador ponga la misma plata en Quilmes que pone en la ciudad de La Plata”, fue el reclamo que hizo Kirchner en un acto de campaña, donde estuvo acompañado por Facundo Tignanelli y Mayra Mendoza, candidatos en la tercera sección electoral, y por Jorge Taiana, el primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.
En La Plata cerraron filas con un discurso unificado. Lo trascendente es la elección del 7 de septiembre y la campaña electoral que se está haciendo en este momento. “Eso es lo único importante”, dijo, escueto, un ministro bonaerense ante la consulta de Infobae. En el kicillofismo no quieren darle entidad a las definiciones de Kirchner, que desnudan la grieta interna y las divisiones que subsisten en el armado peronista de la provincia.

En esa misma línea de pensamiento se expresó un dirigente social cercano al Gobernador: “Hay que enfocarse en enfrentar a Milei. Eso es lo que realmente nos interesa. Y hay que pensar en lo que esperan y necesitan los bonaerenses. El resto es irrelevante”.
“No se puede entender la obsesión que tiene Máximo con Axel. Realmente es algo insólito. Debe tener una habitación con fotos de Axel en la pared. Es todo un delirio”, se quejó, ironía de por medio, un funcionario bonaerense. Lo planteado por el diputado nacional puso la interna otra vez en la agenda política, cuando, hasta ese momento, el foco de atención era, pura y exclusivamente, el caso de los audios y las coimas en el Gobierno.

