Ramiro Hernandes tiene tan sólo 21 años y se hizo cargo del último penal de la tanda para Belgrano. Le pegó con total jerarquía y metió al Pirata cordobés en la final. Luego del 1 a 1 en el tiempo regular y en la prórroga el equipo de Ricardo Zielinski lo eliminó a Argentinos en los penales por 4 a 3 y el domingo próximo jugará ante River la definición del Torneo Apertura. Y paradojas del destino, será en el Mario Alberto Kempes, de su ciudad.
El partido fue más vibrante por las definiciones que por el desarrollo: comenzó con Argentinos siendo el protagonista, fiel a su estilo y no demoró mucho en plasmar en el arco rival todo lo que pregona el entrenador Nicolás Diez. Tras una serie de pases desde el sector defensivo, la pelota llegó al sector derecho. Un centro llegó al segundo palo tras un desborde de Lescano y Facundo Jainikoski estableció el 1 a 0 a los seis minutos.
Durante todo el primer tiempo el Bicho fue superior. A pesar de que Belgrano emparejó las alternativas, los locales siempre fueron mejores y el primer tiempo terminó con el Tifón de Boyacá arriba en el marcador. En el inicio de la segunda parte, en Belgrano se hicieron algunas variantes ofensivas. El equipo estaba obligado a reaccionar. Y uno de sus ingresos, Franco Vázquez, el experimentado mediocampista, empezó a hacer crecer al Pirata.
Sin lastimar, tenía la pelota y se acercaba de a poco. Argentinos nunca supo liquidarlo y cuando parecía tener todo controlado, llegó el golpe. Nazareno Arasa adicionó cinco minutos y Belgrano lo fue a buscar. Con el orgullo que le quedaba, con el empuje final. Vázquez, Zelarayán y Passerini fueron los que pusieron su experiencia en los últimos minutos, cuando la pelota se hacía cada vez más compleja de dominar. Primero le generó un susto al local con un disparo en el palo, pero en la acción siguiente, Nicolás Fernández se quedó con la pelota que le bajó Passerini de pecho tras un centro y puso el agónico 1 a 1. La semifinal se iba al alargue.
En la prórroga se notó el cansancio de los dos equipos y los penales se acercaban. Thiago Cardozo, que luego se destacaría también en la definición desde los doce pasos, le ahogó el grito de gol a los locales en una de las últimas de los segundos 15 minutos del suplementario, un toque Verón tras un centro de Lozano, y esa jugada dejó en claro que todo debía definirse a los penales.
Empezó rematando el Bicho y Verón estrelló el travesaño. Sin embargo, Belgrano tampoco arrancó bien: Cortés se lo tapó a Zelarayán y después de que convirtió López Muñoz el chileno se lo sacó al Mudo Vázquez, que también lo pateó anunciado. El local se encaminaba a ganar, pero todo cambió. Como en los 90. Florentín tuvo el disparo ganador pero su intento dio en el palo y el visitante empezó a convertir, a recuperar posiciones.
Enzo Pérez le pegó muy mal y la definición quedó en los pies del pibe Hernandes. Un gran remate del joven de 21 años que le dio el pase a la final a Belgrano. Celebra una parte celeste de Córdoba, que tendrá ahora encima a la final en su ciudad, en el Mario Alberto Kempes. Será el próximo domingo. Viajará River y el fin de semana que viene el fútbol argentino tendrá al campeón del Torneo Apertura. Si alguien pensó que las emociones se habían terminado, se equivocó.

