Tras ser capturado en Loreto, Corrientes, donde se ocultaba en un complejo de cabañas, el diputado Germán Kiczka, acusado de tenencia y distribución de material pedófilo, fue trasladado por personal policial de la provincia Misiones a Apóstoles, donde tiene asiento el juez Miguel Faría, que pidió su captura. De esa localidad, también, es oriundo el diputado. Allí, quedó detenido en la Comisaría 2°. En la comitiva de la fuerza iba personal de Ciberdelitos y el médico policial, a fin de constatar el estado de salud del diputado de Activar.
El Código Procesal de Misiones establece que la Policía tiene hasta 72 horas para ponerlo a disposición del juez con el sumario respectivo. Luego, el magistrado puede tomarse hasta 48 horas como máximo para tomarle indagatoria.
Sin embargo, fuentes del caso aseguraron a este medio que Kiczka será indagado mañana viernes por Faría.
El Gobierno de Misiones pagará la recompensa de $ 5 millones que había ofrecido para dar con el paradero de Germán Kiczka. La destinataria será una vecina de Loreto, Corrientes, quien dio la voz de alerta de que el legislador provincial estaba en un camping municipal. El prófugo se había trasladado hasta allí con el Toyota Corolla propiedad de su familia.
Fuentes policiales del caso sospechan que la trascendencia de la circular roja de Interpol obligó a Kiczka a quedarse en el complejo de cabañas, una base que habría elegido para planear sus movimientos. La mujer que lo reconoció, sin televisor en su casa, sin consumo de medios, desconocía la historia, hasta que vio la cara del diputado en un noticiero cuando visitó a una pariente. Allí, exclamó: “¡Ese es el del camping!” Luego, fue a delatarlo.
Al momento de ser arrestado, poco después de las 21:30, le encontraron 100 mil pesos en efectivo y varias tarjetas de crédito, además de su auto.
“Basta de persecución política, esta es la foto que querían”, dijo el diputado a los medios que se presentaron en la comisaría de Loreto tras su detención.

