Alberto Fernández siguió este jueves sumando elementos para su defensa en la causa en la que está acusado de pegarle a su exmujer Fabiola Yañez. Ahora presentó documentación clínica sobre el estado de salud mental de la ex primera dama, en un intento de abonar la idea de un desequilibrio psicológico y aportó cuadernos manuscritos en el mismo sentido.
La abogada de Fernández, Silvina Carreira, se presentó este jueves al filo del cierre de la actividad judicial en los tribunales de Comodoro Py 2002 y dejó un sobre con supuestas evidencias, dijeron a LA NACION fuentes allegadas al caso.
Se trata de “prueba documental” relacionada con la salud de Yañez que viene a completar la histórica clínica de la ex primera dama en el Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) que dirige el neurocientífico y diputado nacional radical Facundo Manes.

Esta evidencia se suma a la que presentó anteayer Fernández en el expediente, cuando planteó que se debía llamar a declarar a una exempleada de la quinta de Olivos, que ante un escribano dijo que Yañez era afecta al alcohol y que tenía moretones por los golpes que se daba cuando se caía por efecto de la bebida.
Fernández viene negando que los hechos hubieran ocurrido como mencionó en su declaración Yañez y empezó, con esta testigo, a construir su defensa. Ahora sumó documentos para poner en tela de juicio la salud mental de su exmujer.
Toda esta evidencia puede tener un aspecto negativo para Fernández, evaluaron fuentes en los tribunales en dialogo con LA NACION, ya que por un lado si su exmujer era alcohólica y la dejó sin cuidados, con su hijo chiquito, podría configurarse el delito de abandono de persona. Y por otro lado, si tenía algún desequilibrio emocional, sería un agravante en caso de que se pruebe que fue víctima de golpes.

