Con un Bernabéu pletórico, en un juego de Champions League y ante un rival comandado por Pep Guardiola, el francés vestido de blanco brindó la mejor actuación desde su incorporación al equipo… La que se espera sea la primera de muchas.
Tres goles, cada uno con un gesto de calidad insuperable, enmarcaron el momento tan deseado por el protagonista y el público: abandonar el campo en medio de una emotiva ovación. El trabajo estaba hecho.
A estas alturas nadie va a descubrir que Mbappé es un futbolista fantástico, lleno de recursos, en ocasiones hasta imparable; sin embargo, lejos de lo que se esperaba, su irrupción en el Real Madrid no fue inmediata.

