Una palabra de Steven Spielberg a Gareth Edwards marcó el rumbo de Jurassic World: El renacer, redefiniendo el equilibrio entre homenaje y originalidad en una de las franquicias más reconocidas del cine.
Cuando el director británico asumió la dirección de esta nueva entrega, lo hizo bajo el peso de un legado cinematográfico que ha cautivado a generaciones desde 1993. Lejos de imponer restricciones, Spielberg le ofreció una libertad creativa inesperada: “No intentes hacer mi película. Haz la tuya”.
Así lo relató Edwards en una entrevista con Fotogramas, donde compartió detalles sobre el proceso de producción, la influencia del creador original y los desafíos de rendir tributo sin caer en la nostalgia.
El camino de Gareth Edwards hacia “Jurassic World: El renacer”
La incorporación de Gareth Edwards al proyecto no respondió a una planificación convencional. De acuerdo con Fotogramas, el cineasta, reconocido por Monsters, Godzilla y Rogue One: Una historia de Star Wars, se unió en una etapa crítica del desarrollo.
El estudio ya había fijado la fecha de estreno, Scarlett Johansson encabezaba el reparto y el guion, escrito por David Koepp —autor del libreto original de Jurassic Park—, contaba con aprobación definitiva.

El escenario cambió tras la salida de David Leitch, inicialmente vinculado a la dirección. Fue entonces cuando Steven Spielberg, en su rol de productor, intervino directamente. “El mismísimo Steven Spielberg agarró el teléfono y llamó a Edwards para que tomara las riendas”, reportó Fotogramas. Este gesto evidenció la confianza del creador original en el talento del director británico e inauguró una colaboración basada en el respeto y la apertura creativa.
El consejo de Spielberg y su impacto en la visión de Edwards
En lugar de imponer un estilo o replicar fórmulas previas, Steven Spielberg ofreció a Gareth Edwards una orientación clave para abordar la película. “En todas mis otras películas uso mucho la cámara en mano, pero aquí me estuve conteniendo un poco, porque pensaba que estilísticamente la saga no usa ese estilo. Quería hacerlo, pensé que me lo iban a prohibir, pero él me animó a hacerlo”, relató Edwards, según Fotogramas.
Esa validación permitió a Edwards aplicar sus propios recursos visuales y narrativos sin la presión de emular a su predecesor. El director interpretó el mensaje como una muestra de confianza para abordar una producción de gran escala con libertad.

