La oposición intenta convertir al Congreso en caja de resonancia del escándalo. Al pedido de juicio político que formuló el kirchnerismo –la iniciativa más extrema– y la creación de una comisión investigadora adhoc formulada por otros bloques, en las últimas horas se sumaron sendos pedidos para citar a las principales figuras de gabinete libertario a la Cámara de Diputados.
Una de las iniciativas apunta interpelar al jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el vocero presidencial, Manuel Adorni. Fue presentada por un grupo de diputados de Encuentro Federal. En paralelo, la Coalición Cívica reclamó que sea Francos quien comparezca al recinto por tratarse del ministro coordinador del Gabinete.
Ninguna de las iniciativas hasta ahora presentadas tiene el consenso suficiente para avanzar; de allí que, informalmente, distintos operadores de la oposición iniciaron conversaciones en las últimas horas para llevar adelante una única estrategia. En cualquier caso, deberán esperar hasta el inicio de las sesiones ordinarias y emplazar a las comisiones respectivas para darle curso a cualquiera de las propuestas en danza, conscientes de que el oficialismo y sus aliados intentarán frenarlos.
“Nosotros impulsamos el juicio político del Presidente porque creemos que la comisión ya brinda el ámbito para iniciar la investigación. Pero si reúne consenso de los demás bloques, estamos abiertos a apoyar otras iniciativas, sea la interpelación o la creación de una comisión investigadora”, deslizan en el kirchnerismo.
Quienes impulsan el pedido de interpelación a las principales figuras del gabinete libertario sostienen que, si el Gobierno acepta, podría aprovechar el escenario para dar las explicaciones correspondientes e intentar salir de la encerrona en la que se encuentra.
La figura de la interpelación a un ministro está prevista en el artículo 71 de la Constitución Nacional; para ello, la resolución respectiva debe ser aprobada previamente por la Comisión de Asuntos Constitucionales. Solo atañe a los miembros del gabinete del Poder Ejecutivo, no al Presidente. Son escasos los antecedentes de una interpelación a un ministro en el Congreso: la más resonante fue la que protagonizó el exministro de Economía Domingo Cavallo en 1995, que duró once horas.

