En otra jornada cargada de reveses legislativos para el gobierno de Javier Milei, el Senado sancionó la ley que declara la emergencia de la salud pediátrica y de las residencias nacionales de salud, norma que obliga al Poder Ejecutivo a inyectar fondos para financiar al Hospital Garrahan, en conflicto desde hace dos meses en rechazo a la política del ajuste de la administración libertaria.
Como ocurrió unas horas antes con el financiamiento universitario, la ley fue sancionada con una mayoría que superó con creces los dos tercios del total de los 72 senadores, relación de fuerzas que podría garantizar la posibilidad de que la Cámara alta pueda insistir en su sanción una vez que la norma sea vetada, tal como lo prometió el jefe del Estado.
Tras casi cinco horas de debate, el tablero del recinto del Senado marcó un aplastante resultado de 62 votos a favor y sólo 8 en contra. Fue el corolario de una jornada negra para la Casa Rosada, ya que en el principio de la jornada, la Cámara alta había rechazado cinco decretos impulsados por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. que quedaron, así, definitivamente derogados.
La sanción de la ley se alcanzó con el voto del kirchnerismo, la UCR, Pro, fuerzas provinciales y hasta de varios legisladores que jugaron en el último año y medio como habituales aliados de la Casa Rosada. Las esquirlas del cierre de listas, que dejó un tendal de heridos por la política de alianzas aplicada por Karina Milei, y el profundo calado social de los temas en debate confluyeron para configurar el tremendo cachetazo legislativo.

