Desde que Lionel Messi dejó el PSG, las mediciones de los partidos de la Ligue 1 se redujeron considerablemente. Es que además del mejor jugador de todos los tiempos, figuras de la talla de Kylian Mbappé, Neymar, Ángel Di María o Leandro Paredes también han emigrado del combinado parisino que dejó de ser considerado una potencia mundial.
Con intérpretes de gran nivel, pero no tanta marquesina, el combinado liderado por Luis Enrique se afianza en la solidez de Marquinhos, las proyecciones de Achraf Hakimi, la claridad de Fabián Ruiz, la velocidad de Ousmane Dembélé y el equilibrio de Vitinha.
Así, el equipo de la capital francesa lidera el campeonato doméstico, aunque no cuanta con la postura avasallante del pasado. En su último compromiso que abrió la fecha 16 del torneo, el PSG se presentó en el histórico Stade Louis-II, donde enfrentó al Mónaco, el elenco del Principado que le dio batalla y sueña con arrebatarle la gloria.

