El Gobierno ya trabaja en el veto total de la ley sancionada por el Senado, a través de una amplia mayoría el jueves pasado, que reajusta los haberes de los jubilados en compensación por la pérdida de poder adquisitivo.
Altas fuentes del Poder Ejecutivo explicaron a LA NACION que las instrucciones del Presidente son precisas: no bien llegue la comunicación desde el Senado, el decreto que vetará la norma en su totalidad debe acelerarse. Los plazos son bastante exiguos: desde el ingreso de la comunicación parlamentaria, que se prevé para hoy, el Gobierno tendrá diez días hábiles para vetar la norma, y evitar de ese modo –al menos de manera momentánea– que la ley entre en vigor, y con ella la obligatoriedad de reajustar los haberes previsionales.
La Secretaría Legal y Técnica, que encabeza Javier Herrera Bravo, ya tiene previsto avanzar a partir de hoy en la redacción del decreto presidencial, que repetirá los argumentos esgrimidos por el Presidente contra los “degenerados fiscales” que, a su juicio, intentan complicar su gestión por medio de esta ley “demagógica”.
Desde el despacho de la vicepresidenta Victoria Villarruel afirmaron que, como ocurre con cada ley aprobada, la Secretaría Parlamentaria de la Cámara alta se tomó el viernes para analizar el contenido de la norma y evitar errores en la transcripción. También se espera la firma del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la secretaría parlamentaria de la Cámara baja. “Mañana (por este lunes) se firma todo y la recibe el Poder Ejecutivo”, explicaron desde la Cámara alta.

