Patricia Bullrich, avanzó decididamente en la declaración del grupo autodenominado Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) como una organización terrorista. La funcionaria firmó una resolución que establece que la RAM “representa una amenaza seria y multifacética para la seguridad nacional”.
En ese texto, que ahora deberá ser refrendado por la Cancillería de acuerdo con los pasos legales necesarios para incorporar a una agrupación en la lista de actividades terroristas, se argumentó que “desde el 2010 hasta el presente, cuando los incendios intencionales reivindicados por los líderes de la RAM arrasan los milenarios bosques patagónicos, se han producido cientos de hechos con características terroristas”.
Se consignaron, además, una serie de eventos que, según las autoridades, marcan un encadenamiento de acciones violentas durante más de una década. “Tal listado es el que surge, simplemente, de fuentes abiertas, tales como diarios o canales de televisión, que han dado cuenta de numerosos atentados incendiarios contra viviendas, establecimientos, vehículos o maquinarias; así como ataques a las personas, de manera selectiva o indiscriminadamente, con el ostensible y a veces declarado propósito de sembrar el terror”, se argumentó en la resolución del Ministerio de Seguridad Nacional.
El documento agrega una contundente mención dirigida al “líder de la RAM”, Facundo Jones Huala, ya que señaló la reivindicación que este hizo de la metodología del estrago mediante incendios como herramienta de presión política. Por esas palabras, el Ministerio de Seguridad Nacional había presentado una denuncia penal el 5 del actual.

No es esa una mención menor, ya que, el Código Penal tiene previsto una pena mínima de 10 años para los jefes de asociaciones terroristas.

