El Gobierno de Salta lanzó la licitación para instalar un alambrado de 200 metros de extensión en la frontera con Bolivia, con el objetivo de frenar el paso ilegal de personas y el contrabando. La iniciativa, que es parte del Plan Güemes que impulsa el gobernador Gustavo Sáenz junto con el Ministerio de Seguridad nacional, generó el rechazo del país limítrofe.
«Del lado boliviano se construyeron controles estrictos, pero del lado argentino no había una delimitación clara», aseguró en las últimas horas Virginia Cornejo, directora Nacional de Vigilancia y Control de Fronteras del Ministerio de Seguridad, en diálogo con El Tribuno.
Esta mañana se publicó el llamado a licitación de la obra, a través de una publicación del Municipio de Aguas Blancas en el Boletín Oficial de Salta.
El alambrado de 200 metros irá desde la terminal de micros hasta los puestos de control del Puerto de Chalanas, en la población de Aguas Blancas, fronteriza con Bolivia.
La información fue brindada por el interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, quien contó que el pedido partió del Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich.
Es un punto al que la gente llegaba, era un punto de reunión, de encuentro, ya sea por taxi, colectivo y de ahí saltaban un muro, que es de protección por las inundaciones que genera el (río) Bermejo; y la gente salía caminando e iba para las chalanas, o sea, desde el puesto de Migraciones, explicó Zigarán.
El plan, según Zigarán, «es generar un cerrojo en forma de L, donde gendarmes y militares de la Prefectura Naval eviten que las personas circulen hacia el sur de la Terminal; obligándolas a recorrer el perímetro del alambrado hacía las oficinas de Migraciones».
Ante la consulta de Clarín, desde el Ministerio de Seguridad Nacional informaron que la medida elimina el bypass que permitía eludir los controles de la Gendarmería Nacional, refuerza controles exitosos existentes, y pone fin al caos en este punto crítico de la frontera.
«Antes del Plan Güemes, el cruce fronterizo en Aguas Blancas y Orán, era tierra de nadie: narcotráfico, sicariato, muertes y descontrol. Desde el Ministerio de Seguridad, junto al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz y el interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, recuperamos el control», sostuvieron.

