Las elecciones primarias simultáneas y obligatorias (PASO) se mantendrán en pie en el calendario electoral del año próximo. El presidente Javier Milei pretende derogarlas, pero el oficialismo sigue sin conseguir los votos necesarios en el Congreso para avanzar, con el agravante de que los márgenes de tiempo se agotan por los plazos que impone la legislación.
En la Justicia Electoral hay expectativa y no poca preocupación frente a las incertezas que exhiben las autoridades políticas en la definición del cronograma de los comicios legislativos que se avecinan. Si bien la legislación de nuestro país no contempla un plazo máximo para modificar las reglas electorales, en la Justicia deslizan que lo razonable es que cualquier cambio debería producirse, cuando mucho, antes de la convocatoria formal a elecciones que debe realizar el Poder Ejecutivo.
Según la ley vigente, el presidente Milei debe convocar a elecciones primarias 90 días antes de su realización; el plazo máximo es el 5 de mayo próximo. En la Justicia Electoral advierten que en abril, a más tardar, quede establecido el cronograma definitivo ya que, a partir de ese mes, corren los distintos plazos que prevé la ley para que los 24 distritos del país pongan en marcha el operativo con vistas a las elecciones generales de octubre. Operativo que podría complejizarse con el debut de la boleta única de papel (BUP), advierten.
“Después de esa fecha cualquier cambio en las reglas electorales podría ser política y jurídicamente objetable”, deslizan.
Sin convocatoria a sesiones extraordinarias este mes, en enero continuará el receso legislativo que podría incluir febrero si en el transcurso del mes próximo el Gobierno no logra un acuerdo político con un sector del peronismo para derogar las PASO.

