Boca Juniors pasó de la incomodidad de marcharse silbado al vestuario en el entretiempo a celebrar un triunfo 2-0 ante Independiente Rivadavia por la quinta fecha del Torneo Apertura en La Bombonera. La buena actuación del arquero Agustín Marchesín para sostener la valla en cero, el oportunismo de Miguel Merentiel para aprovechar un blooper y el buen ingreso de Exequiel Zeballos fueron los puntos altos de un equipo que buscó, pero en largos tramos del encuentro le costó saber cómo.
Para Fernando Gago, entrenador del Xeneize, hay una palabra clave: tiempo. Aunque sabe que las presiones no siempre ofrecen ese margen para que pueda inyectarle identidad a su equipo.
“Hablar de tiempos en el fútbol está ligado a los resultados, eso lo sabemos todos. Pero todo proceso de formación necesita tiempo, hasta en los entrenamientos, Con tantos partidos seguidos ese trabajo es muy hablado, muy teórico. Y el tiempo en el fútbol, lamentablemente, no está. Te podría mentir cuánto tiempo es, es trabajo, es partido a partido encontrar situaciones de juego que nos lleven a cómo queremos jugar nosotros», se explayó.
A la hora de explicar el triunfo, analizó: “Creíamos que el partido iba a tener dos facetas. Nosotros íbamos a tener la pelota, que el rival se iba a posicionar bajo e íbamos a darle las transiciones rápidas. El transcurso del partido nos llevó a apresurarnos en los últimos pases. Después del gol, ellos posicionan más gente por delante y vimos la posibilidad de jugar uno contra uno. Ahí, cuando tuvimos situaciones de cinco o seis pases, llegamos bien al atacar”.

