La media sanción que recibió el proyecto para permitir la reelección indefinida de legisladores bonaerenses desató una fuerte ola de críticas en todo el arco político. La votación en el Senado de la provincia de Buenos Aires finalizó empatada en 22 votos a favor y 22 en contra. La vicepresidenta de la Cámara Alta, Verónica Magario, fue quien desempató, habilitando así el avance de la iniciativa.
La aprobación generó pronunciamientos inmediatos por parte de sectores de la oposición y de algunos referentes del oficialismo, que calificaron el hecho como un retroceso institucional y una maniobra para consolidar privilegios. “Atornillados a sus sillas”, protestó Malena Galmarini, referente del Frente Renovador.
“Atornillados a sus sillas, discuten sobre lo que les importa y cada tanto miran por el ojo de la cerradura a ver si nieva del lado de afuera. La alternancia política es base de una democracia fuerte. Muchaches, el llano no te mata, te fortalece! Acercarse a los problemas reales de la gente y crear nuevas soluciones transformando la realidad que nos acucia es nuestra obligación como servidores públicos. Si la política no se auto oxigena, te oxigena el pueblo sacándote a patadas en las elecciones», agregó Galmarini.
Además, la ex titular de Aysa compartió las declaraciones de la senadora provinicial del Frente Renovador, Sofia Vannelli: “Otra vez desde le dijimos que no a las reelecciones indefinidas. Defendimos la ley impulsada por Ruben Eslaiman que puso fin a los mandatos eternos en la Provincia. Estoy convencida de que la alternancia en los cargos permite que aparezcan nuevas voces, evita que el poder se eternice en las bancas y renueva la política, fortaleciendo así la democracia. Seguimos defendiendo una política con límites, con reglas claras y de cara a la gente”.











